Óscar Restrepo, el poeta del título, no ha sido capaz de estar a la altura de sus prometedores inicios en la literatura y sobrevive como puede dando clases en un instituto y cuidando de su madre. En Yurlady, una de sus alumnas, descubre un espíritu afín, un diamante en bruto de la poesía.
Nominada al Premio Goya a Mejor película iberoamericana.