En 1858, la misteriosa institutriz Winifred Notty (Maika Monroe) llega a Ensor House para educar a los hijos de la familia. Su disciplina extrema y su inquietante presencia despiertan sospechas, mientras los empleados de la mansión comienzan a desaparecer sin dejar rastro. Los dueños pronto descubren que tras su apariencia impecable se esconden secretos perturbadores.